El maltrato animal
Desde siempre las personas
han habitado la tierra en compañía de los animales. Éstos no sólo han
compartido el mismo espacio geográfico con el ser humano, sino que
también, han sido utilizados para diversos fines como el trabajo y la
alimentación.
Con el pasar de los años los individuos se dieron cuenta que los animales que habitaban en sus zonas podían serles útiles, y que a través de ellos podían lograr cosas, que por su propia cuenta, jamás conseguirían.
Es así como animales de todo tipo han sido utilizados a lo largo de la historia como medios de movilización o de carga, como alimento base de la sociedad, y en otros casos, como un buen flanco de entretención.
En este contexto, muchas personas más que utilizar a los animales con algún fin específico se han aprovechado de los mismos, lastimándolos y denigrándolos hasta el punto de quitarles la vida.
El problema central no es que se utilicen a los animales para efectuar ciertas labores, sino que el maltrato que existe en torno a ellos ha ido aumentando con el tiempo, y pareciera que las personas cada día sienten más desprecio hacia ellos.
En Chile, en la actualidad, no es sorpresa ver en las calles como cientos de perros y gatos abandonados deambulan por las ciudades, y cómo muchos de ellos mueren de hambre, enfermos y completamente desamparados.
Diariamente la prensa informa acerca de casos de maltrato animal que dejan al descubierto una realidad cruda que muy pocas veces la población está dispuesta a solucionar.
La responsabilidad social ciudadana es respetar y cuidar a los animales, velar por su bienestar y existencia. Las personas tienen que entender que las mascotas merecen respeto y cuidado, y que no por su condición, pueden pegarles, echarlos a la calle o abandonarlos en cualquier lugar.
Además, aquellos individuos que utilicen a los animales con algún fin específico, deben cuidarlos con especial dedicación, ya que a través de los mismos están logrando conseguir ciertas cosas que solos quizás no podrían alcanzar.
Es fundamental educar a la población al respecto y aprender a cuidar a los animales, puesto que al hacerlo, no sólo estamos haciendo un bien directo, sino que también se está desarrollando un sentido de responsabilidad, que todas las personas, deben llevar a la práctica.
Si se toma real conciencia del problema de maltrato animal que existe en muchos países del mundo, y si además se dictan leyes claras que regulen este asunto, probablemente la situación global entorno a este tema mejorará sustancialmente.
Con el pasar de los años los individuos se dieron cuenta que los animales que habitaban en sus zonas podían serles útiles, y que a través de ellos podían lograr cosas, que por su propia cuenta, jamás conseguirían.
Es así como animales de todo tipo han sido utilizados a lo largo de la historia como medios de movilización o de carga, como alimento base de la sociedad, y en otros casos, como un buen flanco de entretención.
En este contexto, muchas personas más que utilizar a los animales con algún fin específico se han aprovechado de los mismos, lastimándolos y denigrándolos hasta el punto de quitarles la vida.
El problema central no es que se utilicen a los animales para efectuar ciertas labores, sino que el maltrato que existe en torno a ellos ha ido aumentando con el tiempo, y pareciera que las personas cada día sienten más desprecio hacia ellos.
En Chile, en la actualidad, no es sorpresa ver en las calles como cientos de perros y gatos abandonados deambulan por las ciudades, y cómo muchos de ellos mueren de hambre, enfermos y completamente desamparados.
Diariamente la prensa informa acerca de casos de maltrato animal que dejan al descubierto una realidad cruda que muy pocas veces la población está dispuesta a solucionar.
La responsabilidad social ciudadana es respetar y cuidar a los animales, velar por su bienestar y existencia. Las personas tienen que entender que las mascotas merecen respeto y cuidado, y que no por su condición, pueden pegarles, echarlos a la calle o abandonarlos en cualquier lugar.
Además, aquellos individuos que utilicen a los animales con algún fin específico, deben cuidarlos con especial dedicación, ya que a través de los mismos están logrando conseguir ciertas cosas que solos quizás no podrían alcanzar.
Es fundamental educar a la población al respecto y aprender a cuidar a los animales, puesto que al hacerlo, no sólo estamos haciendo un bien directo, sino que también se está desarrollando un sentido de responsabilidad, que todas las personas, deben llevar a la práctica.
Si se toma real conciencia del problema de maltrato animal que existe en muchos países del mundo, y si además se dictan leyes claras que regulen este asunto, probablemente la situación global entorno a este tema mejorará sustancialmente.
En
conclusión, comprender que los animales no son “cosas” que se pueden
usar y botar, o tener y echar a la calle, es básico para comenzar a
fomentar políticas educacionales correctas en torno a los derechos
animales, ya que sólo así se podrá acabar con las injusticias que han
sufrido por millones de años.
Fuente: Fundación Defensora de Animales
En
conclusión, comprender que los animales no son “cosas” que se pueden
usar y botar, o tener y echar a la calle, es básico para comenzar a
fomentar políticas educacionales correctas en torno a los derechos
animales, ya que sólo así se podrá acabar con las injusticias que han
sufrido por millones de años.
Fuente: Fundación Defensora de Animales

Tags: Responsabilidad Social


